Este día me desperté con ganas, quizá más necesidad que ganas de escribir acerca de los malos hábitos que nos abruman. La republica Mexicana, la cultura misma, la sociedad estamos llenos de malos hábitos. Si hablamos brevemente de lo que ha dicho ya Edgar Morin acerca de la complejidad, y pues el hombre es complejo, también dice que los desafíos de la complejidad nos hacen ver el mundo, los fenómeno y los acontecimientos bajo apariencias confusas e inciertas; así, la expresión ¨es complejo¨
Se ha vuelto sinónimo de confusión e incertidumbre. Sabemos que el hombre es complejo e irracional a veces, pero lo vemos como un símbolo natural, no hacemos nada por combatir esa complejidad, nos quedamos perplejos ante tanta adversidad pensamos que así debes ser por que así es, cuando no lo es técnicamente, filosóficamente, teológicamente y hasta científicamente. A lo largo se nuestra vida estamos atados a patrones insiertos, es decir nos encontramos atrapados a la sombra de nuestros antepasados, nuestra historia, nuestros ancestros. Estamos arraigados a una pasado que ya no nos pertenece, la historia que tenemos, debemos conocer pero no hacerla parte de nosotros, por que eso nos afecta como individuos sensibles e incapaces de superar una historia larga y arrebatadora. De esto se deriva la complejidad de nuestra republica.
Mientras uno no sea capas de terminar con esos fantasmas que atormentan una vida, cuando uno no pueda despojarse de lo terrible que ha sido su historia, le sobrepondrá la complejidad más aterradora, los malos hábitos más vulgares y estará esclavizado a ellos siempre y cuando no sea capas de superar, olvidad, tranquilizar su pasado.
Mi padre se levanta por la mañana, lo primero que hace es prepararse un café negro, con tres cucharadas de azúcar Splenda, cuando termina de preparárselo, que no le toma ni cinco minutos cuando se sale con su taza azul al patio de la parte trasera de casa a fumarse un cigarro Montana de cajetilla azul, como ha estado esclavizado, y más que nada ha tenido el mal hábito de fumar desde hace poco más de 30 años, ha eso le llamo estar atado a un mal hábito, pero bueno, con esto ya tiene bien madreado los cilios lo cual le impide en buen funcionamiento de ellos, es decir la entrada y salida del moco lo cual tiene que estar escupiendo toda la mañana mientras se termina su cigarrito y su café negro, termina con sus malos hábitos, desayuna y se va a recorrer su ruta de cobranza.
Eso lo hace todas las mañanas, quizá son malos hábitos sin duda pero también rutinas que esclavizan. Tengo también la fortuna de que mi abuelos este aquí, después de la boda de mi hermana mayor decidió quedarse unos días, después de todo ya no tiene quien le jale la rienda, como el mismo afirmo. Tuve la oportunidad de descubrir sus malos hábitos, a que esta esclavizado. Se levanta a las 7 de la mañana y lo primero que hace es meterse en la televisión. Mi madre esta esclavizada a Dios, mi hermana mayor a su trabajo, y yo quizá a los libros, pero bueno es triste que tengamos más malos hábitos que buenos, como mexicanos así es en casi todos los casos. Yo quisiera un mundo diferente para mis hijos, a las generaciones venideras enseñarles tranquilizar el pasado, enseñarles la historia desde otra postura distinta, enseñarlos a superar y ser capaces de regirse a si mismo, sin temores ni prejuicios. Abandonemos pues los malos hábitos para poder construir una republica mas sana, por que no es sano ser esclavo y menos de uno mismo.
Fomentemos los buenos hábitos a las generaciónes del futuro.
miércoles, 26 de marzo de 2008
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