Se desprende.
Se desborda mi alma
se destila mi fuerza
me desconsentrá la angustia
y el frió que penetra los huesos.
La maldad en el corazón,
el hombre se desgarra,
se desprende como las uvas de
su racimo así esta el hombre de
Dios único. En mis ojos se muestra
tristeza por el mundo mutilado y
en mi gesto desesperación, vivir
simplemente vivir. Anhelar
simplemente anhelar, algo nuevo,
algo hermoso con todo lo mas profundo
que es este ser mio que es todo y nada es,
pero es esta mi voz desesperda,
mi voz inconfundible, es este mi
silencio melancólico y mi poniente lejano.
Estamos en el paraíso se preguntaba
irónicamente Jaime Sabines. Schopenhauer
afirmaba con sarcasmo; vivimos en el infierno.
Quien sabe, nunca lo sabremos exactamente
hermano mio.
martes, 11 de noviembre de 2008
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