Soy un pájaro.
Soy un pájaro sin alas que vaga por un mundo errante
Que viaja y viaja por las sombras del alba.
Soy un pájaro que marca sus dedos en el suelo arenoso
Que susurra su aliento en esta energía universal.
Soy un pájaro desnudo, y solitario por las noches que esta
Sorprendido de tanto ver el mismo mundo, el mismo cielo
Y dormir en el árbol ordinario de la vida.
viernes, 26 de diciembre de 2008
martes, 23 de diciembre de 2008
Poema para mi muerte.
En un tiempo fui niño
Lo más hermoso que he tenido y tendré
Era libre, de verdad libre
Y tengo el recuerdo cuando construía el mundo en la arena
Y fácilmente lo demolía con mi mano pequeña.
Iba por allí descuidado, lento, pero muy lento
Con sonrisas Indefensas y juegos de canicas.
No sabia nada y lo que sabia me hacia el que no sabia nada.
Mis sueños los juntaba todos y los ponía debajo de mi almohada
Como las conchas que me regalo mama. Infancia, infancia
Traviesa, limpia y construida de bellas canciones, amistades inocentes
Y carreras de dulce caravana y espejos donde muestra un rostro débil
Una ventana donde se alcanza a ver los arboles verdes, los juegos insaciables
De una época glorioso, lejana, de una inocencia fanfarrona.
Ah como me gustaron esos años, como los disfrute, como los sueño y como los
Recuerdo incesantemente.
En un tiempo fui niño
Lo más hermoso que he tenido y tendré
Era libre, de verdad libre
Y tengo el recuerdo cuando construía el mundo en la arena
Y fácilmente lo demolía con mi mano pequeña.
Iba por allí descuidado, lento, pero muy lento
Con sonrisas Indefensas y juegos de canicas.
No sabia nada y lo que sabia me hacia el que no sabia nada.
Mis sueños los juntaba todos y los ponía debajo de mi almohada
Como las conchas que me regalo mama. Infancia, infancia
Traviesa, limpia y construida de bellas canciones, amistades inocentes
Y carreras de dulce caravana y espejos donde muestra un rostro débil
Una ventana donde se alcanza a ver los arboles verdes, los juegos insaciables
De una época glorioso, lejana, de una inocencia fanfarrona.
Ah como me gustaron esos años, como los disfrute, como los sueño y como los
Recuerdo incesantemente.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Los fines de semana en ciudad Juárez.
Los fines de semana en cuidad Juárez
Especialmente de noche son;
Fuego, fiesta de mascaras donde nadie se conoce
A ciencia cierta, los narcocorridos a todo volumen
En la lejanía, como los perros que están al acechó.
Son sombras que se ocultan en la fiesta, en la pedita
En el alcohol, en lo sexual. Se escucha los motores a toda
Velocidad por las avenidas, la gente ríe, se espanta, quieren
Ser fugaces, quieren ser ponientes cortos, maullar como lobos secos.
Es viernes, Juárez aspira a trasformase en la bestia feroz, más grande
Sutilmente estúpida, pero que mas da, que somos, cuanto valemos.
Las calles se fulminan de gritos, el aroma esta mesclado con cigarro
Y embriaguez con pensamientos atroces y por imágenes borrosas.
Entonces va resultando la muerte trágica, cruelmente trágica y la tristeza
Que ahoga, que inunda el alma y ensucia la conciencia. Las fiestas de fin
De semana suenan desesperadas, los chicos deseosos quieren comerse
El mundo que no conocen, y por supuesto la vida que les quitan de las manos.
Y así pues se va perdiendo el sentido de todo.
De la ciudad, la vida, los libros, el amor, la amistad, el sexo, los discos de música, las caminatas nocturnas, las platicas en el café, el amor a los padres, el respeto a lo ajeno, el carillo a los animales y el gusto por la limpieza, la responsabilidad de ciudadano, de padre, la oración,
A Dios, a la sencillez, la educación, la cultura, la prudencia en la bebida.
Los fines de semana en ciudad Juárez en esta época son duros como una roca.
Los fines de semana en cuidad Juárez
Especialmente de noche son;
Fuego, fiesta de mascaras donde nadie se conoce
A ciencia cierta, los narcocorridos a todo volumen
En la lejanía, como los perros que están al acechó.
Son sombras que se ocultan en la fiesta, en la pedita
En el alcohol, en lo sexual. Se escucha los motores a toda
Velocidad por las avenidas, la gente ríe, se espanta, quieren
Ser fugaces, quieren ser ponientes cortos, maullar como lobos secos.
Es viernes, Juárez aspira a trasformase en la bestia feroz, más grande
Sutilmente estúpida, pero que mas da, que somos, cuanto valemos.
Las calles se fulminan de gritos, el aroma esta mesclado con cigarro
Y embriaguez con pensamientos atroces y por imágenes borrosas.
Entonces va resultando la muerte trágica, cruelmente trágica y la tristeza
Que ahoga, que inunda el alma y ensucia la conciencia. Las fiestas de fin
De semana suenan desesperadas, los chicos deseosos quieren comerse
El mundo que no conocen, y por supuesto la vida que les quitan de las manos.
Y así pues se va perdiendo el sentido de todo.
De la ciudad, la vida, los libros, el amor, la amistad, el sexo, los discos de música, las caminatas nocturnas, las platicas en el café, el amor a los padres, el respeto a lo ajeno, el carillo a los animales y el gusto por la limpieza, la responsabilidad de ciudadano, de padre, la oración,
A Dios, a la sencillez, la educación, la cultura, la prudencia en la bebida.
Los fines de semana en ciudad Juárez en esta época son duros como una roca.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Por las sombras del sur.
En cierta hora, no se si exacta en una hora crepuscular
En un tiempo veraniego con lluvia ligera y vientos sublimes
Caminamos por las calles altas de la ciudad de México, puebla
Veracruz, Morelos y a través de las nieblas del sur.
Por las viejas ciudades bajo la sombra caminamos absortos
Viajeros y errantes deambulamos sobre las calles olvidadas lo que
Evoca la memoria de una Tenochtitlán despojada,
De una conquista feroz. De una revolución moribunda.
Toda una historia mutilada, ajena a toda una raza perdida en su ardiente sangre.
Escuche el canto de las tribus perdidas en la jungla veracruzana.
Oí chapotear la lluvia celestial, el sacrificio vano de la gran Tenochtitlán
derramada por el cielo azul y el café de su vestidura.
Ví entre el sol y las nubes blancas la hermosura de popocatépetl.
Encontré al indio despojado de su tierra.
Descubrí a los aztecas temerosos, frágiles.
La gran Tenochtitlán ya no esta, poco existe de ella.
La historia ya no es. México crece tremendamente pero sin esencia
Sin algún peldaño firme, perdida, herida por el pasado y el presente.
Descubrí una nación lastimada
Que aún vive para vivir, para luchas.
Vi una nación que aun baila y quiere sonreír a pesar de una suerte incomprensible
haber sido una colonia española.
En cierta hora, no se si exacta en una hora crepuscular
En un tiempo veraniego con lluvia ligera y vientos sublimes
Caminamos por las calles altas de la ciudad de México, puebla
Veracruz, Morelos y a través de las nieblas del sur.
Por las viejas ciudades bajo la sombra caminamos absortos
Viajeros y errantes deambulamos sobre las calles olvidadas lo que
Evoca la memoria de una Tenochtitlán despojada,
De una conquista feroz. De una revolución moribunda.
Toda una historia mutilada, ajena a toda una raza perdida en su ardiente sangre.
Escuche el canto de las tribus perdidas en la jungla veracruzana.
Oí chapotear la lluvia celestial, el sacrificio vano de la gran Tenochtitlán
derramada por el cielo azul y el café de su vestidura.
Ví entre el sol y las nubes blancas la hermosura de popocatépetl.
Encontré al indio despojado de su tierra.
Descubrí a los aztecas temerosos, frágiles.
La gran Tenochtitlán ya no esta, poco existe de ella.
La historia ya no es. México crece tremendamente pero sin esencia
Sin algún peldaño firme, perdida, herida por el pasado y el presente.
Descubrí una nación lastimada
Que aún vive para vivir, para luchas.
Vi una nación que aun baila y quiere sonreír a pesar de una suerte incomprensible
haber sido una colonia española.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Un umbral en un sueño.
Al final del umbral mueren las almas
Dulces, ciegamente absurdas y
Bajo los finos dedos de su mano.
Esta un corazón desbordantemente ansioso
Loco de sed, venganza, que demuestra, que es
A donde viaja aquel umbral lleno de fogosidad
Sueño a menudo un sueño sencillo, frágil
Al principio del alba esta la apeste de los aficionados
Del boca y al final del umbral los duraznos muertos.
Al final del umbral mueren las almas
Dulces, ciegamente absurdas y
Bajo los finos dedos de su mano.
Esta un corazón desbordantemente ansioso
Loco de sed, venganza, que demuestra, que es
A donde viaja aquel umbral lleno de fogosidad
Sueño a menudo un sueño sencillo, frágil
Al principio del alba esta la apeste de los aficionados
Del boca y al final del umbral los duraznos muertos.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Estas ahí.
Para Elena Rodríguez.
Entonces encantadora helena
Me hechizas con tu cuerpo, con tus besos rojos
Y con tus tinieblas.
Ahí estas, metida en medio de jardín rosado
Reflexionando, mirando el reflejo del poniente
Y sacudiendo una flor marchita, estas allí sentada en la
Banca de acero piense y piense en los corazones moribundos
Solitarios como las profundidades del ártico.
Estas en el mediodía tristemente reflexiva, soñando en las no se
Que decadencias, en no se que existencia lejana.
Para Elena Rodríguez.
Entonces encantadora helena
Me hechizas con tu cuerpo, con tus besos rojos
Y con tus tinieblas.
Ahí estas, metida en medio de jardín rosado
Reflexionando, mirando el reflejo del poniente
Y sacudiendo una flor marchita, estas allí sentada en la
Banca de acero piense y piense en los corazones moribundos
Solitarios como las profundidades del ártico.
Estas en el mediodía tristemente reflexiva, soñando en las no se
Que decadencias, en no se que existencia lejana.
lunes, 8 de diciembre de 2008
La mujer sostiene el mundo.
No siento ya más que una náusea lejana
Ahora que no creo ya en nada de lo que me rodea
Me recojo en mi, cierro los ojos y no muevo ni una pestaña
Siento que un torrente de imágenes llega a mi mente oscura
Y pienso que es lo que aun sostiene este mundo aplastado.
¿Qué sostiene todavía este mundo hermano mío?
¿Qué sostiene este mundo? La roca que vaga por la arena sorda
O la música que naufraga por la luna oculta, la mentira del hombre
Torpe y ciego, la palabra muda que huye a las estrellas blancas.
Que nos sostiene hermano mío, que nos sostiene.
La mujer, evidentemente la mujer.
No me quejaré durante tres días, he buscado que nos sostiene por estos abismos
He seguido pistas en la arena, me perdi en la duda, he hecho de la mujer mi esperanza
Y del poniente mi muy ilusión. No puedo dejar de juzgar la importancia de la mujer
Es la mayor riqueza que puede existir en este mundito, un ser delicado,
Ella, tan sagas en el vientre de la tierra. Tú mujer universal no aceptas mezclas,
No soportas alteraciones, eres una divinidad asustadiza, tienes alma, tienes astucia
Para salvar este mundo lejano, infundes en los hombres un equilibrio infinitamente simple.
En cuanto a ti mujer nos salvas de los abismos.
En la memoria de John Lennon.
No siento ya más que una náusea lejana
Ahora que no creo ya en nada de lo que me rodea
Me recojo en mi, cierro los ojos y no muevo ni una pestaña
Siento que un torrente de imágenes llega a mi mente oscura
Y pienso que es lo que aun sostiene este mundo aplastado.
¿Qué sostiene todavía este mundo hermano mío?
¿Qué sostiene este mundo? La roca que vaga por la arena sorda
O la música que naufraga por la luna oculta, la mentira del hombre
Torpe y ciego, la palabra muda que huye a las estrellas blancas.
Que nos sostiene hermano mío, que nos sostiene.
La mujer, evidentemente la mujer.
No me quejaré durante tres días, he buscado que nos sostiene por estos abismos
He seguido pistas en la arena, me perdi en la duda, he hecho de la mujer mi esperanza
Y del poniente mi muy ilusión. No puedo dejar de juzgar la importancia de la mujer
Es la mayor riqueza que puede existir en este mundito, un ser delicado,
Ella, tan sagas en el vientre de la tierra. Tú mujer universal no aceptas mezclas,
No soportas alteraciones, eres una divinidad asustadiza, tienes alma, tienes astucia
Para salvar este mundo lejano, infundes en los hombres un equilibrio infinitamente simple.
En cuanto a ti mujer nos salvas de los abismos.
En la memoria de John Lennon.
viernes, 5 de diciembre de 2008
La imagen del mundo.
Esta muerte del mundo se hace lentamente
Y así me va faltando la luz poco a poco
Este mundo sube y parece extenderse como vapor
Aún habrá que esperar largo tiempo hasta que
El mundo se convierta en duros diamantes.
Aún tendré que esperar para asistir a los juegos
Silenciosos de las estrellas fugases.
En el corazón de algunas noches he visto correr muertos
Que me parecía que un gran viento soplaba entre el poniente
Y las estrellas tristes, pero así creo llorar, así creo en la imagen
Pálida del mundo exterior. Así es que poco a poco renuncio al sol.
Renuncio a las grandes superficies doradas. Renuncio a los perfiles
De las montañas sobre el cielo. Renuncio a todo.
Esta muerte del mundo se hace lentamente
Y así me va faltando la luz poco a poco
Este mundo sube y parece extenderse como vapor
Aún habrá que esperar largo tiempo hasta que
El mundo se convierta en duros diamantes.
Aún tendré que esperar para asistir a los juegos
Silenciosos de las estrellas fugases.
En el corazón de algunas noches he visto correr muertos
Que me parecía que un gran viento soplaba entre el poniente
Y las estrellas tristes, pero así creo llorar, así creo en la imagen
Pálida del mundo exterior. Así es que poco a poco renuncio al sol.
Renuncio a las grandes superficies doradas. Renuncio a los perfiles
De las montañas sobre el cielo. Renuncio a todo.
martes, 2 de diciembre de 2008
lunes, 1 de diciembre de 2008
Chiste y sarcasmo.
Que lenta es la tarde cuando el poniente se aleja poco a poco
Como Las aves que emigran
A la arena soleada
A los espacios infinitos.
Aun que no se escribir poemas bonitos
Que bueno seria que
Solo pudiera escribir todo
Y casi nada, la tarde, la naturaleza
Lo bueno y lo malo
El poniente y el jardín
A la torpeza y a lo efímero
A la mujer y la música.
Que bueno que pudiera escribir todo, todo, todo evidentemente.
Lo que ignoramos, lo que sabemos
Son los recuerdos de lo que no vivimos
De lo que imaginamos. Es lo humano
Lo más triste Y la perfección nada.
Nos confunden y nos desgracian lo que no somos
Lo que nacemos fervorosamente no lo echan al piso
Y no es que yo sea exagerado
Trato de ser mustio y realista, cruelmente realista.
Caminamos por los abismos de este planeta
Aplastado, de su redondez, nos podrimos en
La estupidez humana y nos freímos con las plantas
Así es esto, así es esta vida, así esta hecha la música más
Más triste y espantosa, así es mi chiste y mi sarcasmo.
Que lenta es la tarde cuando el poniente se aleja poco a poco
Como Las aves que emigran
A la arena soleada
A los espacios infinitos.
Aun que no se escribir poemas bonitos
Que bueno seria que
Solo pudiera escribir todo
Y casi nada, la tarde, la naturaleza
Lo bueno y lo malo
El poniente y el jardín
A la torpeza y a lo efímero
A la mujer y la música.
Que bueno que pudiera escribir todo, todo, todo evidentemente.
Lo que ignoramos, lo que sabemos
Son los recuerdos de lo que no vivimos
De lo que imaginamos. Es lo humano
Lo más triste Y la perfección nada.
Nos confunden y nos desgracian lo que no somos
Lo que nacemos fervorosamente no lo echan al piso
Y no es que yo sea exagerado
Trato de ser mustio y realista, cruelmente realista.
Caminamos por los abismos de este planeta
Aplastado, de su redondez, nos podrimos en
La estupidez humana y nos freímos con las plantas
Así es esto, así es esta vida, así esta hecha la música más
Más triste y espantosa, así es mi chiste y mi sarcasmo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)